Franz Conrad von Hötzendorf
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Franz Conrad von Hötzendorf nació en 1852 en Penzing, hoy parte de Vienna, dentro del Imperio austríaco. Educado en la Academia Militar Teresiana y en el k.u.k. War College, ascendió por puestos de Estado Mayor y de regimiento con reputación de exigente en las normas y de energía inagotable. Al inicio del siglo XX se le consideraba un pensador riguroso en materia de instrucción y operaciones, versado en la literatura estratégica decimonónica pero impaciente ante la cautela política.
Nombrado Jefe del Estado Mayor General en 1906, Conrad presionó sin descanso por una postura fuerte y preventiva. Durante la crisis de la anexión de Bosnia y las Guerras de los Balcanes abogó por golpes preventivos contra Serbia —y en ocasiones contra Italia— argumentando que la seguridad del imperio multietnico se degradaría con la demora. Su beligerancia, sumada a la política de la corte y a escándalos personales, provocó su destitución en 1911, pero los convulsos acontecimientos de 1912 lo devolvieron al mando.
Tras el atentado de Sarajevo en 1914, Conrad supervisó la movilización y la planificación de la guerra contra Serbia y Rusia. Las campañas iniciales resultaron costosas: derrotas en Cer y Kolubara en Serbia, el severo descalabro de los ejércitos austrohúngaros en la Batalla de Galicia y la caída de Lemberg tensionaron los recursos de la monarquía. La coordinación con Alemania mejoró la situación en 1915, pero las ofensivas invernales de Conrad en los Cárpatos desangraron a sus fuerzas.
En 1916 lanzó la Ofensiva del Trentino (la llamada Strafexpedition) con la esperanza de sacar a Italia de la guerra; las ganancias tácticas iniciales no lograron una decisión estratégica. La Ofensiva Brusílov de ese verano estuvo a punto de romper el frente austrohúngaro, subrayando la creciente dependencia de Austria-Hungría de la ayuda alemana. Ascendido a mariscal de campo en 1916, Conrad vio sin embargo disminuir su influencia a medida que el imperio flaqueaba.
Con el emperador Carlos I buscando un rumbo distinto, Conrad fue destituido como Jefe del Estado Mayor en 1917 y se le asignó un mando de campo en el frente italiano. Tras la guerra se retiró a la escritura, publicando las memorias en varios volúmenes Aus meiner Dienstzeit 1906–1918, una enérgica apología que mezcla detalles operativos con agudas defensas de su visión estratégica. Murió en 1925 en Bad Mergentheim, dejando un legado debatido desde entonces: un brillante organizador y un estratega inflexible cuya defensa de la guerra preventiva contribuyó a precipitar a un imperio frágil hacia la catástrofe.
Lo que perdura
- Arquitecto principal de la planificación y movilización austrohúngara durante la guerra.
- Defensor de una estrategia agresiva y de iniciativa que marcó las campañas iniciales.
- Autor de memorias y doctrinas de instrucción influyentes que iluminan la cultura de mando de los Habsburgo.
- Ejemplo aleccionador de cómo la rigidez estratégica y la impaciencia política pueden magnificar los costes de la guerra.