H. H. Asquith, primer conde de Oxford y Asquith
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Herbert Henry Asquith (posteriormente primer conde de Oxford y Asquith) surgió de orígenes modestos en Morley, Yorkshire, para convertirse en uno de los líderes liberales más decisivos de Gran Bretaña. Educado en la City of London School y en Balliol College, Oxford, se distinguió como abogado y orador, entrando en el Parlamento en 1886 por East Fife. Para la década de 1890 era una figura formidable en el banco de gobierno, sirviendo como ministro del Interior en los gobiernos de Gladstone y Rosebery y ganando reputación por su precisión jurídica y su serena autoridad.
Asquith fue Canciller de Hacienda en 1905 y, tras la dimisión de Sir Henry Campbell-Bannerman en 1908, se convirtió en primer ministro. Sus gobiernos liberales impulsaron legislación social trascendental —incluidas las pensiones de vejez y el seguro nacional—, encarnando el compromiso del Nuevo Liberalismo con el bienestar social. El enfrentamiento con la Cámara de los Lores por el Presupuesto de 1909 condujo a la Ley del Parlamento de 1911, que limitó el veto de los Lores y rehízo el equilibrio constitucional británico.
La crisis del Home Rule irlandés dominó 1912–1914, mientras Asquith buscaba una solución constitucional en medio del aumento de las tensiones en Ulster. En agosto de 1914, tras la violación alemana de la neutralidad belga, su gobierno llevó a Gran Bretaña a la Primera Guerra Mundial. Formó una coalición en 1915, pero las presiones de Galípoli, la crisis de las municiones y las discrepancias en el consejo hicieron que fuera sustituido por David Lloyd George en diciembre de 1916 —un episodio que dividió al Partido Liberal durante una generación.
En años posteriores Asquith siguió como líder liberal, volvió al Parlamento por Paisley en 1920 y fue elevado a la nobleza en 1925. Su vida privada —marcada por su segundo matrimonio con Margot Tennant y por la trágica muerte de su hijo Raymond en el Somme— se conoció en parte gracias a su prolífica correspondencia con Venetia Stanley. Como estadista reflexivo y estilista del idioma inglés, publicó sus memorias poco antes de su muerte en 1928.
El legado de Asquith reside en la reforma constitucional, los cimientos institucionales del moderno Estado de bienestar y las duras lecciones del liderazgo en tiempo de guerra. Aunque en la memoria posterior quedó en la sombra de su sucesor, los historiadores le reconocen el mérito de haber guiado al Reino Unido a través de una crisis constitucional transformadora y de la difícil fase inicial de un conflicto global.
Principales reformas y legado
- Dirección de las reformas liberales de bienestar, especialmente la Ley de Pensiones de Vejez (1908) y la Ley del Seguro Nacional (1911).
- Arquitecto del acuerdo constitucional plasmado en la Ley del Parlamento de 1911, que limitó el veto de la Cámara de los Lores.
- Conducción de Gran Bretaña al estallido de la Primera Guerra Mundial y formación del gobierno de coalición de 1915.
- Defensor articulado del constitucionalismo liberal, del Home Rule y de las libertades civiles, reflejado en sus discursos y en sus memorias posteriores.